La vida no es esperar a que pase la tormenta, es aprender a bailar bajo la lluvia
Aprende a enseñar, enseñando aprenderás

jueves, 19 de agosto de 2010

Verdades

Te vas dando cuenta que tus pasos ya estan cansados. ¿Para qué seguir andando, para que seguir luchando?... esas preguntas aporrean una y otra vez la cabeza, entrando como una jauria de lobos hambrientos, deseosos de vencer a la presa. ¿Para qué continuar?... Ni yo mismo lo sé. Todo se torna de un color gris, oscuro, un callejón negro sin salida. Dejas pasar el tiempo, las horas, los minutos, los segundos, para darte cuenta de que nada de lo que has hecho puede cambiar. Simplemente queda tu habitación, y tú. La soledad se convierte en tu más fiel compañera. La habitación, compartida siempre por la bebida, se torna en un lugar del que no puedes salir.
La calle, no es más que un túnel por el que consigues vagabundear sin un rumbo fijo.
Posees libertad sin ser libre. Las sensaciones de angustia aumentan, todo está mal. Has fallado a todos, y el beber parece compartir tus penas. Tu hígado se resiente, necesita ser escuchado, pero no alza la voz lo suficiente. La operación parece inminente, y de nuevo, la oscuridad entra por la ventana siendo de día.
Una casa, vacía, simplemente se encuentra una silueta envejecida por las huellas de un pasado, de un presente, y sin un futuro. Incapaz de encontrarse a él mismo, se busca en el espejo... pero el reflejo de una cara abandonada no sirve de nada.
Nada es su hogar, nada es su lugar, nada es suyo, nada tiene sentido...
De día en una casa vacía, de noche... acompañante de la bebida... sin nadie a su alrededor... cansado, sin dormir...
Y, de nuevo, la jauría de lobos arremeten en su cabeza...

martes, 3 de agosto de 2010

La sombra de mi adentro

¿Cómo era?, pregunto ¿Cómo era?
Su aroma la conservo
la vaga sombra, etérea
la dulce risa de su boca amada
silueta de recuerdos casi tangibles
risa suelta,
risa de ángel, risa, risa
sedas de oro batiéndose a la brisa
ojos que me gritaban un te quiero
un silencio adorable
la ensoñación que me arrullaba el ego,
la transgresión latente
y acechante
el gozo hiriente de frenar mi impulso
el gozo hiriente de vencer la fiera
que ataba mis demonios
lacerantes y hambrientos.
¿Cómo era?
pregunto ¿cómo era?
y me responde entonces el silencio
era un pasado que murió en la espera
quizás una ilusión… una quimera.

lunes, 2 de agosto de 2010

Luz sin oscuridad

La mañana comienza con los primeros destellos del sol al nacer. Empieza lentamente a iluminar los caminos que deberemos pisar. Sin embargo, siempre están los rincones sombríos, los cuales son las sombras de aquellas zonas no iluminadas. Yo, bueno, últimamente mi sombra está más grande de lo normal. Me ahoga la sensación de la oscuridad rodeando mi cuerpo... pero es extraño, al mismo tiempo me gusta. Será que es mi única compañera en los momentos de soledad, aquella que invade cada vez más mi camino. La luz es necesaria para la vida... pero, ¿cómo recordarla cuando se pone el sol?... la luz artificial, las farolas, no son lo suficientemente buenas para ayudarme a ver el camino.
Cada vez me queda menos, me duele cada vez más esa parte del cuerpo maltratada en el pasado... no me dan esperanzas...
Entoces, encuentro ese parque que cada noche me espera, fiel amigo bajo el cielo estrellado... No se encuentran aquellas luces artificiales alrededor... lo que favorece ver los luceros que cuelgan en el firmamento. Un ser querido, me dijo una vez, que mirara las estrellas en los momentos más difíciles... bien, eso hago. Les cuento mi situación... me creo que me escuchan, cuando nadie más lo hace. Reflexiono, pienso, y tomo conclusiones... puede que sean equivocadas, pero intento tomar las mejores. Intento pensar que todo mejorara, ser falso conmigo mismo y sonreir, darle portazo a otra parte de mi vida... y, pensar que todo saldrá bien. Procuraré que nada pueda joderme, y ser dueño de mí, de mi destino.
Veré la luz como el alma de la noche, y la oscuridad, como la compañera en soledad.